miércoles, 9 de junio de 2010

Memorias de un Timido II


Memorias de un Tímido II
Y la chica me miro pero...

Mayo 1998

Odio el trafico de los lunes, justo que podria volver a verla hoy, llego tarde, el profesor me mira incomodo por mi repentina (y bastante tardía) llegada a clase.
La busco con la mirada, los asientos continuos a ella están ocupados, ni un solo asiento próximo esta disponible. Suspiro, "en fin" pienso,  encuentro un asiento disponible al otro extremo del salón, lo tomo.

La miro de reojo durante toda la clase, ella también lo hace, sonriente de momento en momento, "espero esta clase no venga en el examen o lo reprobare" pienso mientras intento pensar en conquistas, guerras y demás, tratando de no pensar en que si ella me mira o no.

-Haz llegado tarde, de nuevo el trafico?- Pregunta mi compañero de sitio, era Miguel, alguien que casualmente me conversaba y yo casualmente solía prestar atención, aunque hoy no era uno de esos días. Tomando en cuenta que ni siquiera me percate que me había sentado a su lado.

-Si así es- Le respondo casi sin ganas...

En susurro me conversa sobre las practicas que vienen, y lo difícil que fue su día en la escuela matutina, le respondo de la mejor manera que puedo, como dije la sociabilidad no era mi especialidad.
Poco a poco prefiero dejarme atrapar por su conversación, aunque mis ojos de vez en cuando me traicionan para observar a "Su" que era hasta ahora lo único que sabia de ella, se llamaba "Su", era delgada, cabello largo, mirada perdida, hoyuelos en las mejillas mientras sonreía, y una voz casi misteriosa, una chica interesante , aunque la hacia mas interesante era que se había fijado en mi, algo hasta ese día difícil de  para mi.

No se trataba de amor, se trataba de algo diferente, era linda, muy linda, y se había fijado en mi, mas feliz  e interesado no podía estar, y para esta época era bastante difícil que algo atrajera así mi atención.

Llega el descanso Miguel sale rápido, pues tiene que presentar un trabajo, yo voy a la terraza, costumbre miá irme ahí en los descansos de cada clase, me gusta el silencio y lugares con poca gente y ese siempre era el indicado. Recostado a la pared, mirando el cielo mirando las calles, disfrutando tan solo del silencio... paz.

-Por que te gusta tanto este lugar...- Escucho una voz acercándose. Era ella intentando esquivar los maderos que dificultaban el acceso, con una sonrisa, no, eso era "la sonrisa", - Aunque si tiene una linda vista del vecindario...- Responde luego de acercarse a la baranda y estar aun mas cerca a  mi.

Al intentar pegarse mas para mirar, termina resbalándose sobre mi, no era muy fuerte que digamos, pero la baranda me hizo el favor de no quedar en ridículo... Lo curioso paso cuando la tenia en mis brazos, muy cerca a mi, su mirada secuestro la miá, y algo mas poseyó toda y completa atención...Ese día descubrí que una de las cosas que me atraerían de las chicas, seria  su aroma...

0 Comentarios: